El cuento del planeta azul

 

Cuento del planetita que tenía...dos colores

 

 

 

Erase una vez un planetoide y te preguntarás ¿qué es un planetoide?.

 

Los planetoides son planetas muy pequeños que giran alrededor del sol como sus hermanos mayores, los hay grandes como un coche y diminutos como una pelota.

 

En realidad hay muchos, millones, pero son tan fugaces y  menudos que ningún astrónomo ha visto nunca ninguno. A veces el hombre sabio mira a través de sus telescopio, y ve una sombra cruzarse en el camino de Venus, o Marte, y entonces se frota los ojos.. el astrónomo vuelve a mirar... y no está, ha pasado, pero era un planetoide.

 

Como nadie sabe de su existencia los planetoides se hacen compañía unos a otros, se encuentran, se acompañan un ratito, se separan, se dan los buenos días o las buenas noches (es que siempre anda Júpiter por en medio tapando la luz!!! ). Se dicen cosas como ¡que te cojo, que te cojo!, o ¡ qué frio hace aquí! , ¿damos un par de vueltas por mercurio?.

 

A veces cuando se sienten solos, los pequeños astros van al cinturón de Saturno, allí se reunen, gritan, se llenan de polvo, juegan, se acurrucan, y después parten para seguir su camino (¿¡¡o qué te creías que eran los anillos de Saturno!!?

 

Esta es la historia de dos planetoides que se encontraron en un rincón del anillo, uno muy concurrido, en el que los planetoides máyores les cuentan cosas que han visto a los mas peques. Porque el espacio esta lleno de peligros sabes?... por ejemplo si tu fueras un pequeño astro te dirían ¡no te acerques nunca a un cometa!... ¡¡tienen una cola invisible!!. También aprenderías a evitar el viento solar, a no acercarte demasiado al Sol, o a encontrar los lugares más bonitos desde donde se puede ver una aurora boreal, pero claro.. tu no eres un pequeño astro, sólo eres una principita, y eso no lo puedes saber.

 

Pues erase una vez...(así comienzan los cuentos no?) dos pequeños planetas, uno muy bonito azul y otro muy curioso rojo. Andaban por ese lugar que te he explicado antes, ese donde los grandes les cuentan cosas a los chicos.

 

El pequeño  planeta azul, también era curioso, abría los ojos, miraba al cielo y se veía en él, también miraba donde nadie podía ver, y se impacientaba...que hacía todavía allí?...

 

El planetito rojo estaba de paso, venía de dar un par de vueltas al sol y quería marcharse, muy muy lejos, a conocer el cinturón de los cometas y aún más allá, pero le encantaba contar historias, y escuchar la música de las estrellas (¿¿no sabías que cada estrella al volar emite una nota?? )

 

El caso es que mientras todos hablaban, apuntaban, y escribían cosas sobre su superficie arenosa, azul y rojo miraban y buscaban sin saber el qué, quizás que ruta tomar, o qué sería aquel punto en el cielo que no estaba en los mapas.. así fue que mientras que todos estaban muy ocupados ocurrió algo que no estaba previsto...

 

¡¡¡ los dos planetoides chocaron!!!

 

¿te das cuenta?

 

Ahora el planetoide rojo ya no era todo rojo... tenía un poquito de azul.!!

 

Y sabes, es que en el espacio no hay árboles, y por eso no hay escobas!!

 

¿Y cómo borras una mancha azul de un planetito rojo?

 

y claro, cuando un cristal mineral pasaba a su lado..o cuando un trocito de hielo volaba a pocos metros...se veía un brillo, como el brillo de una luciérnaga, o de una bola de cristal...un brillo...azul.. ¿cómo no verlo?..es más..¿lo verían los demás?

 

Y ya nunca podría volar sobre los mares, o sobre la superficie helada del planeta Europa –un satélite de Júpiter-, o sobre los blancos polos de Marte sin ver su reflejo azul, y recordará, escuchará, pensará en aquel pequeño astro azul que le dejó sus colores, un poquito de su polvo estelar...

 

Por eso esos dos pequeños cuerpos del espacio, entre millones de cuerpos, rocas, pedruscos, asteroides, y astros... ya nunca, jamás podrán olvidarse.. aunque se alejen millones de kms, siempre quedarán esas luces de la felicidad...

 

Y el pequeño astro azul..? qué le pasará al planetito azul?

 

Bueno.. yo no lo sé.. porque a mi la historia me la refirió el planetoide que contaba historias...pero existen muchos planetas rojos sabes? Está Marte, y sobre todo esta IO, el segundo satélite de Júpiter.

No es tan bonito como Europa con su superficie helada y azul, pero es rojo, muy rojo, de un color oscuro y brillante, lleno de volcanes, valles y altas montañas.

 

Así que el pequeño astro azul con ojillos de hambre de mundo, de espacio y de tiempo no podrá pasar a su lado sin mirar y entonces se acordará de que un día se despistó y perdió un poquito de arena.

 

¿no crees?

 

Quien sabe.. se encontrarán una vez, mil, ninguna... quien cuenta el número de pájaros que imaginas en tu mente, o escribe el destino, si ya no está Delfos para preguntar a Apolo?

 

Y a veces pensará el planetito rojo...y si dentro de mucho tiempo?... cuando azul conozca el mundo, y se halla acercado al sol...nos reencontramos y volamos juntos, mucho, mucho tiempo...

 

Quien sabe...

 

A veces los sueños se hacen realidad, a veces no, pero siempre merecen la pena.